Brigitte Adolph descubrió los motivos florales de la línea Aida durante una visita a Plauen, la ciudad alemana famosa por sus encajes. Tras realizar el motivo floral en oro amarillo de alta calidad, la diseñadora optó por colgantes de turquesa de intenso color. La turquesa es una de las piedras preciosas más antiguas de la historia de la humanidad y ya era apreciada por los antiguos egipcios. De ahí el nombre de los pendientes, ya que la ópera Aida se ambienta en Egipto durante la época de los faraones. Al igual que la princesa etíope Aida, las princesas modernas brillan con estas joyas tan especiales.